Leo Messi inicia este sábado un nuevo intento de conquistar la MLS estadounidense al frente del Inter Miami, con el que, en su segunda temporada completa en Estados Unidos, afronta un cuádruple desafío al competir también en la Liga de Campeones de la CONCACAF, la Leagues Cup y el Mundial de Clubes FIFA.
Tres días después de decidir con un golazo en el frío de Kansas City la ida de los dieciseisavos de final de la ‘ConcaChampions’, Messi liderará al Inter Miami en el Chase Stadium de Fort Lauderdale contra el New York City, en el partido que dará el pistoletazo de salida a la nueva campaña de la MLS.
A sus 37 años y tras haberlo ganado todo en Europa y con la selección argentina, a Messi todavía le quedan retos por delante. Los afronta ya sin presión, pero con ganas de regalarse nuevos éxitos en el tramo final de su carrera.
En el Inter Miami encontró un ambiente familiar junto a sus amigos y excompañeros en el Barcelona Luis Suárez, Sergio Busquets y Jordi Alba.
A ellos se agregó este año su compatriota Javier Mascherano, con el que Messi compartió el vestuario del Barcelona y de la selección argentina y que es ahora entrenador jefe del Inter Miami.
El conjunto de Florida comienza la MLS decidido a reivindicarse tras la agridulce campaña 2024, en la que dominó la temporada regular, al conquistar el Supporters’ Shield al mejor club de esa etapa, pero al despedirse en primera ronda de los ‘playoffs’ contra el Atlanta United.
Messi tan sólo disputó 21 partidos de MLS el año pasado, en el que se perdió largos tramos de temporada por lesión y por la Copa América, ganada con Argentina.










