El Flamengo recibe este miércoles al Bolívar boliviano, que llega a Río de Janeiro como único líder del Grupo E de la Copa Libertadores y con la posibilidad de sellar su pase a los octavos de final en pleno estadio Maracaná.
Para el equipo carioca, será casi una final, sin espacio para errores. Bolívar encabeza el grupo con 10 puntos, seguido por el Palestino chileno (6) y tercero está Flamengo (4), solo por encima del Millonarios de Colombia (2).
En función de los resultados, el Flamengo puede hasta despedirse este mismo miércoles de un torneo del que ha sido protagonista desde que lo ganó en 2019 y repitió en 2022.
El Bolívar, que nunca levantó el trofeo, viene embalado, está a un paso de la próxima fase y su entrenador, el argentino Flavio Robatto, tiene claro que un empate en el Maracaná será negocio, pero repetir la victoria por 2-1 en La Paz sería mucho mejor.
«Será un desafío, pero un desafío para la gloria», dijo Robatto antes de viajar a Brasil, aunque subrayó el riesgo de jugar frente a un «rival tan grande» y «urgido, necesitado, obligado a ganar».
En el Bolívar no estarán por lesión el central uruguayo Renzo Orihuela ni el boliviano Jesús Sagredo, dos puntales de la defensa, lo cual supone un problema para Robatto en un partido en el que un empate interesa.
En el Flamengo, la preocupación impera. El exseleccionador brasileño Adenor Leonardo Bachi ‘Tite’, que dirige al equipo desde fines del año pasado, aún no ha encontrado la alineación ideal en una plantilla repleta de jugadores de renombre.
Frente al Bolívar podrá contar con el goleador Pedro y con el uruguayo Giorgian De Arrascaeta, dueño de la batuta creativa pero que en los últimos meses ha sufrido con problemas físicos, por lo que pudiera quedar entre los suplentes.










