El club Temperley, que actualmente milita en la segunda división del fútbol argentino, se llevó sorpresivamente el duelo disputado ante River Plate y le robó el billete a los octavos de final de la Copa Argentina.
El inicio del encuentro no pudo ser más frenético, ya que tras una gran ocasión fallada por el defensa argentino nacionalizado paraguayo del Millonario, David Martínez, los de Lomas Zamora respondieron en la jugada posterior con un disparo del delantero Marcos Arturia, rechazado dos veces por el veterano guardameta Franco Armani.
Los celestes fueron creciendo en la contienda aunque la zaga de los de Martín Demichelis aguantaba. El banquillo del equipo de Primera Nacional, segunda categoría del fútbol argentino, protestó de manera enérgica un posible penalti de González Pirez al término de los 45 minutos.
River necesitaba un cambio, y por ello su técnico dio entrada al centrocampista Esequiel Barco, que no tardó más de cinco minutos en dejar atónitos a los presentes. Con un tremendo disparo en una falta lejana, el delantero anotó un auténtico golazo que termina por confirmar el gran estado de forma del futbolista nacido en Villa Gobernador, provincia de Santa Fe.
A partir de este momento la contienda se convirtió en un monólogo de los de Núñez, que poco a poco fueron generando varias ocasiones que caían en saco roto, dejando malas sensaciones por la cantidad de oportunidades que el equipo desaprovechó.










