A pesar de no ser tenido en cuenta en el Sao Paulo y de deambular por un equipo y otro en los últimos años, apenas James Rodríguez se pone la camiseta de la selección colombiana reaparece el jugador que deslumbró al planeta en el Mundial de Brasil 2014, hace ya diez años.
En ese mundial en el que salió goleador James se consagró. Y el protagonismo del cucuteño de 32 años se mantiene vigente desde sus comienzos con la selección absoluta en 2011.
Como lo demostró el lunes ante Paraguay en el debut del Grupo D de la Copa América, James puso a su zurda mágica «en un lugar difícil de defender», como afirmó Daniel Garnero, entrenador de la Albirroja en la rueda de prensa con relación a las dos asistencias que se transformaron en los goles de Muñoz y Lerma para Colombia.
Con la victoria por 2-1 sobre Paraguay, el equipo de Néstor Lorenzo llegó a 24 partidos sin perder, la mayor racha vigente, y 21 han sido desde que el argentino asumió como jefe del banquillo colombiano.
Pero Lorenzo ha tenido dos estandartes a su lado uno es Luis Díaz y el otro es James, que contra todo pronóstico sigue dirigiendo la orquesta futbolística de Colombia y siempre marca la diferencia.










