Río de Janeiro, 10 ago (EFE).- El Independiente Rivadavia argentino espera repetir el martes la hazaña que consiguió en abril pasado en el estadio Maracaná de Río de Janeiro, cuando se impuso por 1-2 al Fluminense en la fase de grupos de la Libertadores, pero ahora en el partido de ida por octavos de final de la competición.
El conjunto argentino, que fue el mejor de su llave (C) en la fase de grupos en su debut en la Libertadores, en la que venció al Fluminense a domicilio y con el que empató en Mendoza, encara los octavos de final como favorito y espera sumar puntos en el Maracaná para llegar con ventaja al partido de vuelta, la próxima semana en Mendoza.
El equipo dirigido por el técnico argentino Alfredo Berti, además, tendrá la ventaja de visitar a un conjunto carioca que perdió por lesión a su principal goleador, John Kennedy, precisamente el autor del gol con que Fluminense empató 1-1 en su visita a Rivadavia en la fase de grupos.
Kennedy, con 15 goles en 38 temporadas este año, era la principal referencia del Fluminense en el ataque.
Fluminense tampoco puede contar con los también lesionados Thiago Silva, Freytes y Millán, así como con el uruguayo Facundo Bernal, transferido al Real Betis español.
Además de las lesiones, Fluminense también tiene que superar su actual mala fase, ya que no vence hace cinco partidos y sólo anotó cuatro goles en sus últimos seis compromisos.
Sin poder contar con Kennedy, el técnico del Flumienense, el argentino Luis Zubeldía debe apostar por el atacante argentino Rodrigo Castillo como delantero de referencia, con el uruguayo Agustín Canobbio y el venezolano Jeferson Savarino en las puntas y el centrocampista argentino Luciano ‘Lucho’ Acosta como creativo.










