El Sevilla y el Real Madrid dirimen este domingo en el Ramón Sánchez-Pizjuán un duelo con mayor trascendencia de la que podría parecer, al no jugarse los madridistas nada en el aspecto clasificatorio, pero en el que el equipo de Álvaro Arbeloa debe sacudirse las tensiones que le acompañan ante un conjunto andaluz que se juega un objetivo crucial como amarrar la permanencia.
Sevilla llega con tres triunfos al hilo
Ambos llegan al choque en una situación muy dispar y con exigencias derivadas de motivaciones radicalmente diversas. Al equipo de Luis García Plaza, tras tres victorias seguidas (1-0 a la Real Sociedad, 2-1 al Espanyol y 2-3 al Villarreal) que le han dado mucho aire, oxígeno puro, le faltaría un punto para sellar la salvación y poner fin a su sufrimiento.
Mientras, el Real Madrid, después de ganar 2-0 el jueves al Real Oviedo con bronca en el Bernabéu, especialmente al astro Kylian Mbappé, y posteriores manifestaciones polémicas del delantero francés a las que replicó Arbeloa, está obligado a recuperar su imagen, a zanjar peleas y polémicas internas para acabar bien un curso para olvidar.
El Sevilla, duodécimo con 43 puntos tras su impresionante y valiosa remontada en Villarreal (2-3, después de un 2-0 en contra), lo tiene claro: busca dar continuidad a su más que positiva inercia en este tramo final con su cuarto triunfo seguido y quiere que Nervión vuelva a convertirse en un ‘manicomio’ que lleve en volandas a su equipo, como en sus dos últimas citas en casa ante la Real y el Espanyol.
García Plaza, curtido en mil batallas y sobre todo cuando las ‘papas’ queman, en la lucha por eludir el descenso, ha dejado claro que «no hay nada hecho» y que ante el talentoso Madrid, que te puede hacer un roto en un momento por su calidad pese a no jugarse nada, deben salir a ganar, como en las últimas jornadas.
Al Sevilla podría bastarle con un empate y que le beneficiaran un par de resultados más de la decena de rivales también implicados en la pelea por la salvación, con especial atención al Elche-Getafe y al Levante-Mallorca. El madrileño, que recupera tras lesión al punta canterano Isaac Navarro, parece que no hará muchos cambios y podría poner un once similar al que logró un triunfo de mucho peso en Villarreal.










