Atlético de Madrid no logró extender su racha ganadora en Balaídos, tras la expulsión del defensor francés Clément Lenglet.
Esa penalización, de manera inevitable, condicionó todo el segundo tiempo.
Con un jugador menos, el conjunto rojiblanco realizó un gran esfuerzo defensivo para mantener el empate.
Fue contra un Celta de Vigo que sigue sin conocer la victoria esta temporada.
La igualdad llegó gracias al gol de Iago Aspas, en un partido donde los futbolistas argentinos en el Atlético fueron cuatro.
Comenzaron Julián Álvarez, Giuliano Simeone y Nicolás Fernández. En la segunda mitad, ingresó el lateral Nahuel Molina.
El inicio del Celta fue intenso, con Borja Iglesias cerca del gol tras un pase de Ferran Jutglà, quien debutó en el once local.
Sin embargo, un error defensivo costó caro al equipo de Claudio Giráldez.
Antoine Griezmann, futbolista francés del Atlético, bajó a recibir en campo propio y filtró un pase espectacular para el venezolano Pablo Barrios.
Este superó a la defensa celeste. Su intento de asistencia terminó en autogol del sueco Starfelt, poniendo el 0-1 a favor del Atlético.
Con la ventaja en el marcador, el equipo dirigido por Diego Simeone manejó el partido, generando peligro al contragolpe y buscando ampliar la ventaja.
No obstante, la expulsión de Lenglet, tras una falta infantil sobre Ferran Jutglà, complicó la situación para el Atlético.
En la segunda mitad, con un jugador menos, la defensa rojiblanca resistió, pero llegó una pérdida en el mediocampo de Barrios.
En esa acción, el argentino Julián Álvarez no pudo evitar que Iago Aspas igualara el encuentro, premiando al máximo goleador histórico del Celta.
Para asegurar el empate, Simeone realizó cambios ofensivos y defensivos, ingresando a jugadores como Baena y Gallagher.
El Celta, aunque dominó en el tramo final, no logró celebrar su primera victoria en el torneo.
El empate mantiene al Atlético sin perder, pero también sin poder sumar tres puntos fuera de casa.














