La selección de Escocia no pudo acceder a los cuartos de final de la Liga de Naciones pese a ganar este lunes por 1-2 a la de Polonia en Varsovia, y, tras el empate de 1-1 Croacia ante Portugal, tendrá que pelear por la permanencia en la elite del torneo continental.

Un gol del defensa del Liverpoool Andrew Robertson en el tiempo de prolongación (93) al menos impidió el descenso directo a la Liga del equipo que dirige Steve Clarke.
Los escoceses llegaron al PGE Narodowy con la oportunidad de seguir adelante en el torneo ante una Polonia sin opciones, y soñaron con lograrlo cuando el centrocampista del Aston Villa John McGinn adelantó al equipo de Steve Clarke a los tres minutos. Además, la momentánea victoria de Portugal ante Croacia les ayudaba en su objetivo.










