La selección de Eslovaquia mantiene vivo el sueño mundialista y logrará el billete para la Copa del Mundo de Estados Unidos, México y Canadá si consigue vencer el próximo lunes a Alemania, a la que ya derrotó en el choque de ida por 2-0, en Leipzig, tras doblegar este viernes por 1-0 a Irlanda del Norte.

Un marcador que pudo ser más amplio para los centroeuropeos, que no disputan una fase final de un Mundial desde el año 2010 en Sudáfrica, de no haberse topado con el video arbitraje, que dejó sin validez dos de los tres tantos logrados por el conjunto eslovaco en la segunda mitad.
Si a los 55 minutos el colegiado, a instancias del VAR, dejó sin validez el gol de falta de Lukas Haraslin al entender que Milan Skriniar, situado en posición antirreglamentaria, se interpuso en la trayectoria del balón, diez minutos más tarde el árbitro rumano Istvan Kovacs anuló un nuevo tanto a los locales, en esta ocasión, por mano.
El delantero eslovaco David Strelec desvió con el brazo, como se pudo comprobar en las imágenes, una falta lateral botada por Haraslin, en la que el atacante del Sparta de Praga volvió a demostrar su precisión en el golpeo del balón.










