El Inter de Miami, con el argentino Leo Messi como principal atractivo, llegará el viernes a San Pedro Sula, norte de Honduras, para un partido amistoso con el Olimpia hondureño, que se jugará el sábado en un remozado Estadio Olímpico Metropolitano, bajo una rigurosa seguridad y boletos caros.
Los organizadores del juego son la Alcaldía de San Pedro Sula, la segunda ciudad más importante de Honduras, y un banco privado, que en la presente semana ha venido anunciando ofertas para la compra de boletos, incluso el pago a largo plazo sin intereses, para que se llene el Estadio Olímpico Metropolitano, con capacidad para 40.000 espectadores.
El costo de las entradas para ver a Messi y compañía en el juego contra Olimpia, el equipo de mayor afición en Honduras, oscila entre los 4.000 y 11.000 lempiras (156 y 430 dólares), uno «muy alto» para muchos aficionados hondureños que han expresado su interés de ver el partido, pero no lo harán porque sus ingresos no se lo permiten.
El boleto más caro roza el salario mínimo de un obrero, en un país de diez millones de habitantes, de los que más del 60 % son pobres, y el fútbol es una pasión.
Según versiones de medios locales de prensa, el Inter de Miami llegará al Aeropuerto José Ramón Villeda Morales, cercano a San Pedro Sula, bajo un riguroso dispositivo de seguridad y de inmediato se trasladará a uno de los mejores hoteles de la ciudad, cuyos alrededores estarán cerrados desde el viernes y ya no dispone de habitaciones.
La visita del Inter de Miami también ha elevado el costo de habitaciones en hoteles cercanos al que alojará al equipo estadounidense, algunos hasta en más de 50 dólares, según pudo constatar EFE.










