Estados Unidos buscará el miércoles dar un golpe de mesa ante la favorita Corea del Norte en la primera semifinal del Mundial sub-17, en un juego que rememora la final de la edición de Nueva Zelanda 2008 cuando las asiáticas se llevaron el título a costa de las estadounidenses en el primer torneo de esta categoría.
Este intento, sin embargo, deberá cumplirlo en un partido en el que logre neutralizar a la poderosa ofensiva norcoreana, que pasó por encima de sus rivales en la fase de grupos y venció a Polonia en cuartos.
En la ciudad dominicana de Santiago, Estados Unidos deberá también mantener la inspiración que lo llevó a doblegar a una invicta Nigeria, que se perfilaba como una de las claras favoritas al título.
Excluyendo la tanda de penaltis, Corea del Norte solo ha perdido dos de sus últimos 22 partidos en este torneo, que llega a su octava edición con este Mundial que se celebra en República Dominicana.
Dominio absoluto

Las norcoreanas dominaron a Polonia en cuartos de final, pero solo pudieron marcar un gol, el menor número de tantos que han anotado en un partido en lo que va del Mundial.
Polonia plantó cara a las dos veces campeonas de esta categoría, aunque la mejor técnica de las asiáticas impuso la tónica del choque. El juego de Corea del Norte también es muy físico y no cede espacios.
Las norcoreanas llegaron a los cuartos tras vencer a México (4-1), Kenia (3-0) e Inglaterra (4-0).











