Contundente en el área contraria, resistente en la propia, impulsado por el 1-0 de Pablo Barrios y ganador irrebatible con el estreno goleador de Nico González.
Diego Simeone sintió por fin el alivio de la victoria en esta temporada, en su cuarto encuentro, con la determinación que exigió un rival de la altura del Villarreal.
Un triunfo de manual de otros tiempos. Quizá lo mereció antes en otras jornadas precedentes, pero no llegó hasta que lo visitó el Villarreal.
Uno de los conjuntos de moda en el campeonato, siete de nueve puntos posibles hasta su aparición en el Metropolitano.
Con 63.312 espectadores, el Metropolitano, arengado el público en los días previos, ahora le tocaba al equipo y a Simeone.
Sin victorias en tres jornadas, peor que nunca en la era Simeone en el inicio de LaLiga EA Sports. Las dudas visibles y la crisis latente.
El Atlético es mejor en campo contrario, es mejor cuando presiona arriba, cuando la recuperación del balón es tan alta que no necesita una construcción excesiva.
Cuando asume el vértigo y las transiciones veloces no sólo como algo propio, sino indispensable para sentirse el equipo que debe.
Desde la perspectiva a la que enfocó Simeone para la reacción, hubo mucho de aquellos tiempos al principio.
También de nombres que están en otro momento, pero que no sólo son parte del pasado más imponente del Atlético, sino también del presente.
Como Koke, el más especialista en la distribución en el equipo, con el añadido de todo lo que supone para Pablo Barrios, cuya liberación es un plus en ataque.
Los primeros veinte minutos del Atlético fueron potentes, a la altura de lo que se le presupone.
En los parámetros que mejor le sientan al grupo de Simeone, por delante en el marcador desde el minuto 9.
Porque su presión arriba también provoca concesiones en el rival. Una de Sergi Cardona fue fatal para el Villarreal.
Julián Alvarez intuyó el fallo, también la llegada por detrás de Pablo Barrios, al que regaló el 1-0 ya dentro del área.
La trepidante carrera de Llorente, para el segundo gol, descolocó plenamente Villarreal.
Cuando se vio sin más recorrido, cuando se escoró a la derecha y cuando colgó un centro magnífico que nadie anticipó en el conjunto amarillo.
Sí lo esperaba Nico González, que entró con el alma, con toda la fuerza con la que no fue a despejar Santiago Mouriño, superado en el salto. El 2-0 del argentino.
Justo cuando más dudas revelaba el partido para el Atlético, que esta vez aprovechó su ventaja.
Por delante en el marcador también en las tres primeras jornadas, entonces no fue suficiente. Este sábado sí. La contundencia que tanto pide Simeone.
El camino de la reacción, cuya veracidad aún está en revisión. Liverpool, Mallorca, Rayo, Real Madrid… Le Normand y Hancko acabaron lesionados.
Al Villarreal, por el momento, lo aguarda el Tottenham, en el estreno mutuo de la Champions League.
– Ficha técnica:
2 – Atlético de Madrid: Oblak; Llorente, Le Normand (Pubill, m. 77), Lenglet, Ruggeri (Hancko, m. 74 (Galán, m. 83)); Giuliano, Pablo Barrios, Koke, Nico González (Gallagher, m. 74); Griezmann y Julián Alvarez (Sorloth, m. 46).
0 – Villarreal: Junior; Mouriño, Foyth, Renato Veiga, Sergi Cardona (Pedraza, m. 79); Buchanan, Thomas Partey (Gueye, m. 64), Dani Parejo, Moleiro (Comesaña, m. 64); Nicolás Pepe (Ayoze, m. 64) y Mikataudze (Oluwaseyi, m. 79).














