Lionel Messi firmó un golazo de falta directa en el minuto 87 e impulsó una diana del venezolano Telasco Segovia en el 95 para remontar un 1-3 y rescatar un punto para un Inter Miami que sigue herido, tras ganar solo uno de sus últimos ocho partidos, pero vivo en la MLS estadounidense.

Lo tuvo ganado dos veces el Philadelphia Union, que mandaba por 2-0 al descanso con un gol de Quinn Sullivan a los siete minutos y otro de Tai Baribo, máximo artillero de la MLS, en el 44, y que estuvo arriba 3-1 hasta el 87, después del doblete personal del propio Baribo.
Pero para Inter Miami siempre hay esperanzas cuando Messi está en el campo. El argentino no había tenido mucho protagonismo en el partido, más allá de un disparo desde fuera del área en la primera mitad, cómodo para el meta, pero apareció en el 87 a su manera.
Clavó una gran falta directa desde los 17 metros que entró por el primer poste y electrizó a su equipo, que lo dio todo en los últimos minutos en busca del empate.
El Union, que lideraba la tabla del Este, tuvo en las botas del serbio Jovan Lukic los tres puntos, pero el centrocampista envió el esférico al larguero y dejó con vida al Inter Miami.










