¡GOLEADOR Y REFERENTE! El uruguayo Rodrigo de Olivera busca seguir haciendo historia con Motagua
HondurasPor Valentina Caipe14 de septiembre de 2026
El uruguayo Rodrigo de Olivera atraviesa una nueva etapa importante de su carrera con Motagua, club al que llegó en enero de 2026 después de una extraordinaria campaña con Olancho. A sus 31 años, el delantero centro se mantiene como una de las principales referencias ofensivas del conjunto hondureño
El uruguayoRodrigo de Olivera atraviesa una nueva etapa importante de su carrera con Motagua, club al que llegó en enero de 2026 después de una extraordinaria campaña con Olancho. A sus 31 años, el delantero centro se mantiene como una de las principales referencias ofensivas del conjunto hondureño y afronta una temporada en la que el objetivo pasa por sostener su producción goleadora, competir por títulos y responder en los compromisos internacionales.
Nacido en Montevideo el 20 de diciembre de 1994, De Olivera mide 1,80 metros y se desempeña como delantero centro. Su recorrido incluye experiencias en Uruguay, Chile y Honduras, aunque ha sido precisamente en el fútbol hondureño donde encontró una de las etapas más productivas de su carrera.
Una carrera construida a base de goles
De Olivera comenzó su formación en las divisiones juveniles de Danubio, después de pasar por Club Ciclista Fénix, Escuelita y Once Rojo. Su carrera profesional lo llevó posteriormente por Montevideo Wanderers, Villa Española, Cerrito, Tacuarembó, Central Español y Montevideo City Torque.
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En 2021 dio el salto al fútbol chileno para defender a Barnechea, antes de regresar a Central Español. Sin embargo, su consolidación como delantero de referencia llegó en Honduras, primero con Juticalpa y posteriormente con Olancho.
La campaña 2025 fue especialmente significativa. Con Olancho, el atacante consiguió 19 goles en el torneo Apertura, una producción que llamó la atención de Motagua y terminó desembocando en su fichaje del 29 de enero de 2026. El propio club destacó entonces su capacidad goleadora y su experiencia como argumentos principales para reforzar el ataque.
Su impacto no tardó en aparecer. Durante el Clausura 2026 fue uno de los máximos anotadores de Motagua y terminó formando parte del equipo que conquistó el campeonato hondureño. Además, marcó en partidos importantes, incluido el triunfo sobre Olimpia en el clásico, donde sentenció el encuentro con un cabezazo.
Un presente con nuevos desafíos
La temporada 2026-27 comenzó con otra señal positiva. En la primera jornada del Apertura, De Olivera marcó en la victoria 3-0 de Motagua sobre Juticalpa. Aquel tanto también tuvo un significado especial: fue su gol número 40 en la Primera División de Honduras.
En las primeras jornadas del nuevo campeonato, el delantero volvió a aparecer en el marcador. Los registros disponibles lo sitúan con tres goles en seis partidos de Liga Nacional, cifra que lo coloca como máximo anotador de Motagua en el torneo hasta el corte más reciente.
Además, su presencia continúa siendo importante para el entrenador Javier López. De Olivera fue titular en el empate 0-0 ante Atlético Independiente el 5 de septiembre y formó parte del frente ofensivo azul.
En el plano internacional, Motagua también dio un paso importante al derrotar 3-0 a Alianza en el partido de ida de los cuartos de final de la Copa Centroamericana. De Olivera estuvo cerca de marcar antes del descanso con un remate que terminó en el poste, en una muestra de su participación dentro del ataque.
El calendario coloca a Motagua ante una seguidilla exigente. Después del triunfo sobre Alianza, el equipo debe disputar el partido de vuelta de los cuartos de final de la Copa Centroamericana el 16 de septiembre.
Tres días después, el conjunto hondureño visitará a Real España por la Liga Nacional. El encuentro está programado para el 19 de septiembre a las 7:30 PM ET en el estadio Morazán. Posteriormente, el calendario contempla el duelo frente a Atlético Choloma, previsto para el 9 de octubre.
Para De Olivera, esta secuencia representa una oportunidad para aumentar su influencia. La exigencia será doble: mantener su capacidad para definir dentro del área y, al mismo tiempo, ayudar a Motagua a avanzar en el torneo internacional sin descuidar la pelea por los primeros lugares del campeonato hondureño.
El delantero ya demostró que puede responder en partidos de máxima presión. Su producción con Olancho, sus goles con Motagua y su experiencia acumulada en diferentes países lo convierten en una pieza especialmente valiosa para un equipo que aspira a competir en varios frentes.
El reto de mantenerse decisivo
El gran desafío para De Olivera será sostener la regularidad goleadora. A diferencia de etapas anteriores, ahora parte con la responsabilidad de ser uno de los principales referentes ofensivos del campeón hondureño.
Su capacidad para imponerse en el juego aéreo, atacar el área y aprovechar centros puede marcar diferencias, pero también necesitará mantener continuidad física y participación en el juego colectivo. Con Motagua obligado a responder tanto en Honduras como en la Copa Centroamericana, cada oportunidad frente al arco tendrá un peso mayor.
Además, el delantero tiene la posibilidad de seguir ampliando una cifra que ya es significativa: sus 40 goles en la Primera División hondureña reflejan el impacto que ha conseguido desde su llegada al país.
El próximo objetivo será claro: convertir esa experiencia en más goles y ayudar a Motagua a avanzar en la Copa Centroamericana y defender su condición de campeón. Con 31 años y una trayectoria marcada por diferentes desafíos, De Olivera encara uno de los capítulos más importantes de su carrera.