Argentina volvió a demostrar que también puede ganar sin usar desde el inicio a sus principales figuras. Con una unidad B muy competitiva y sin Lionel Messi, de Inter Miami de la MLS de Estados Unidos, durante una hora, la selección de Lionel Scaloni derrotó 3-1 a Jordania en el AT&T Stadium de Arlington y cerró la fase de grupos del Mundial 2026 con puntaje perfecto.
El triunfo dejó a la Albiceleste en lo más alto del Grupo J con nueve puntos, tres victorias y una señal fuerte para sus rivales: incluso con rotación, el campeón del mundo mantiene estructura, pegada y jerarquía. Ahora el próximo desafío será en Miami, donde lo espera la sorprendente selección de Cabo Verde en los dieciseisavos de final.
El plan B también respondió
La noche tuvo un valor especial para varios jugadores que buscaban minutos, confianza y una oportunidad grande en el escenario mundialista. Marcos Senesi, de AFC Bournemouth de la Premier League de Inglaterra, Giuliano Simeone, de Atlético de Madrid de LaLiga de España, y Nico Paz, de Como 1907 de la Serie A de Italia, fueron titulares y debutaron en un Mundial. Luego también ingresaron Valentín Barco, de RC Strasbourg Alsace de Ligue 1 de Francia, y José Manuel López, de Palmeiras del Brasileirao de Brasil, para completar una jornada de estreno y crecimiento interno.
Argentina golpeó primero a balón parado. A los 19 minutos, Giovani Lo Celso, de Real Betis de LaLiga de España, aprovechó una falta cerca del área y una barrera mal ubicada para colocar el 0-1 con un remate preciso. Fue un gol con carga emocional para un mediocampista que había quedado relegado por lesiones y que necesitaba una actuación así para volver a sentirse importante en el grupo.
Diez minutos después llegó el segundo. Lautaro Martínez, de Inter Milan de la Serie A de Italia, transformó un penalti revisado por el VAR tras una acción sobre Marcos Senesi, de AFC Bournemouth de la Premier League de Inglaterra. El tanto también tuvo peso propio para el delantero, que necesitaba reencontrarse con el gol en partido oficial después de una sequía que empezaba a llamar la atención.
Jordania, pese a sus limitaciones y a los errores que le costaron caro, no se entregó. El equipo dirigido por Jamal Sellami mostró momentos de buen fútbol, compitió con dignidad y encontró premio en el segundo tiempo, cuando Moussa Altamari marcó el 1-2 tras una desatención defensiva argentina en una jugada en la que Leandro Paredes, de Boca Juniors de la Liga Argentina, no logró cerrar a tiempo.
Messi cerró la noche y Cabo Verde espera
Ese gol de Jordania funcionó como aviso para Scaloni. Argentina había bajado el ritmo tras el descanso, pese a que Lautaro Martínez, de Inter Milan de la Serie A de Italia, volvió a estar cerca del gol y a Giovani Lo Celso, de Real Betis de LaLiga de España, le anularon otro tanto por fuera de juego.
Entonces llegó el momento de Lionel Messi, de Inter Miami de la MLS de Estados Unidos. El capitán entró a la hora de juego y volvió a hacer lo que tantas veces hizo en su carrera: convertir una ocasión en sentencia. A los 80 minutos, el 10 ejecutó un tiro libre centrado al borde del área y firmó el 1-3 definitivo.










