El debut mundialista de Paraguay dejó una autocrítica fuerte en la voz del argentino Gustavo Alfaro. El seleccionador de la Albirroja reconoció que Estados Unidos ganó “con absoluta justicia y claridad” después del 4-1 que marcó un duro estreno guaraní en suelo estadounidense.
El golpe fue más profundo porque Paraguay comenzó con intensidad, pero el gol en propia meta en los primeros minutos cambió el partido emocional y tácticamente. A partir de ahí, el equipo de Alfaro perdió orden, sufrió en las transiciones y no logró controlar la amplitud ni los ataques a la profundidad del conjunto local.
Alfaro no escondió la realidad de Paraguay
Gustavo Alfaro admitió que Estados Unidos fue superior en lo táctico, técnico y físico. El entrenador explicó que su equipo ya sabía que enfrentaba a un rival complejo, con buena salida desde el fondo, coordinación ofensiva, amplitud y movimientos agresivos hacia los espacios.
Del lado estadounidense, Christian Pulisic, AC Milan de la Serie A de Italia, volvió a aparecer como uno de los grandes referentes del equipo anfitrión. Su presencia ofensiva obligó a Paraguay a retroceder más de lo previsto y dejó expuestas varias desconexiones defensivas.
En Paraguay, Miguel Almirón, Atlanta United de la MLS de Estados Unidos, intentó ser una vía de escape en velocidad, pero la Albirroja no consiguió sostener posesiones largas ni conectar con claridad en campo contrario. También quedaron bajo presión los referentes defensivos, especialmente Gustavo Gómez, Palmeiras del Brasileirao de Brasil, ante una noche de mucho desgaste.
Paraguay mira a Turquía y Australia con urgencia
Alfaro insistió en que el equipo debe recuperar su actitud defensiva para los próximos partidos ante Turquía y Australia. La derrota, según el técnico, deja una enseñanza dolorosa, pero también una obligación inmediata: corregir rápido si Paraguay quiere seguir peleando por la clasificación.
El seleccionador fue claro al hablar del factor emocional. Paraguay llegaba cargado de ilusión por su regreso mundialista, pero Alfaro recordó que en una Copa del Mundo las emociones deben administrarse mejor. Para el técnico, ahora toca mirar hacia adentro, reconocer los errores y sostener la confianza del grupo.
“Hoy empezó la Copa del Mundo, no acabó”, fue el mensaje que dejó Alfaro para calmar el golpe. Paraguay quedó obligado a reaccionar, mientras Estados Unidos dio un primer paso firme en casa y confirmó que, con figuras como Pulisic y una estructura cada vez más competitiva, quiere ser protagonista del Mundial 2026.
Grupo D: Paraguay y Estados Unidos, en la arena de una batalla sin tregua ni favoritos
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