Bruno Guimarães asumió la responsabilidad por el penalti fallado que marcó la eliminación de Brasil ante Noruega en los octavos de final del Mundial, una derrota 2-1 que dejó fuera a la Canarinha y elevó a Erling Haaland como gran figura del histórico pase noruego a cuartos.

«Creo que yo venía haciendo un torneo muy bueno, desafortunadamente he fallado el penalti. Había estudiado mucho al portero de ellos y vi que ahí era el mejor lado para tirar. Pero lo paró, es una tristeza general», expresó Guimarães tras la eliminación de Brasil contra Noruega en la sede de Nueva York/Nueva Jersey.

«Era un partido que teníamos todas las condiciones para ganar. Creo que es un dolor muy fuerte, es difícil encontrar palabras porque no estábamos esperando esto», agregó el centrocampista brasileño del Newcastle.
Brasil cayó en octavos de final ante una Noruega comandada por Erling Haaland, que marcó los dos goles que le dieron la victoria y el pase a cuartos por primera vez en la historia del país nórdico.










