La Iglesia católica mexicana señaló este domingo que el Mundial de fútbol 2026, que inicia el 11 de junio, ofrece un respiro al mundo, marcado por divisiones, guerra y desigualdad, y que, tras los goles, permanecen las responsabilidades, la paz y la dignidad humana.
«El deporte no tiene por qué ser una razón para alejarnos de quienes amamos, para aislarnos, para encerrarnos por horas frente a una televisión, despreciando el contacto con el otro o aquello que requiere de nuestra atención», señaló la Arquidiócesis de México en el editorial del semanario católico Desde la Fe.
Familia y reconciliación en el Mundial
«Hacemos una invitación a nuestra sociedad para que estas semanas nos ayuden a sentarnos más veces a la mesa en familia, a reconciliarnos con quienes hemos tomado distancia, a recuperar conversaciones pendientes y a descubrir nuevamente la alegría de compartir», añadió.
Porque mientras se lleva a cabo el Mundial y aun cuando termine, expuso el órgano católico, «sigue siendo necesaria la paz en nuestras comunidades, estar cerca de quienes sufren, valorar y defender la vida y la dignidad humana, y sigue siendo urgente la reconciliación en México».
«México, como muchas otras naciones participantes, atraviesan desafíos que reclaman unidad; el mundo entero, envuelto en escenarios de guerra y desigualdad urge de reconciliación», señaló la Arquidócesis.










