Madrid, 7 ago (EFE).- Gianni Infantino cerró este viernes su semana más dura como presidente de la FIFA tras superar una oleada de críticas, con la UEFA al frente, por su proyecto de privatizar el Mundial de fútbol, si bien después de justo hoy siete días de abandonar su plan, y recibir el respaldo en las últimas horas de la Confederación Africana de Fútbol (CAF) y de países influyentes como Argentina o México, referentes de Conmebol y Concacaf, atisba una tregua y vuelve a respirar.
El comité de crisis convocado en Rabat el pasado miércoles y las disculpas de Infantino “por los errores cometidos” han convencido a parte de la geopolítica del fútbol. Las 211 asociaciones de la FIFA recibieron una carta de Infantino y de su secretario general Mattias Grafstrom apelando a la indulgencia y el compromiso de evitar un escenario similar en el futuro.
Infantino se presenta a la reelección de presidente de FIFA. Será en el transcurso del Congreso ordinario de FIFA en Rabat el próximo 18 de marzo de 2027. Este Congreso lo convoca el Consejo, el principal órgano en la toma de decisiones. Está compuesto por 37 miembros: un presidente, ocho vicepresidentes y otros 28 miembros elegidos por las federaciones, todos ellos con un mandato de cuatro años.
Este Consejo tendría la potestad de convocar un Congreso extraordinario cuando lo considere oportuno y tratar un conflicto grave. Según la normativa, se podría celebrar uno si una quinta parte de las federaciones lo solicita mediante un escrito en el que se establezcan los temas a tratar, que se celebraría en un plazo de tres meses.
No es el caso, parece en estos momentos, aunque en un primer momento la primera avalancha que sufrió el presidente de la FIFA, puso este escenario encima de la mesa. Pasado este primer vendaval, la UEFA refrendó en las últimas horas su oposición drástica a Infantino. “La UEFA ha perdido la confianza en la presidencia”-, reiteraron ayer desde la sede de UEFA en Ginebra. Mientras ex futbolistas como Luis Figo, asesor de Aleksander Ceferin en UEFA, han pedido la dimisión del dirigente suizo o ejecutivos como Javier Tebas, presidente de LaLiga en España, censuraron sin filtros al presidente de FIFA y al de la AFA, el argentino, Chiqui Tapia.










