Inter Miami ganó este domingo 2-3 en casa del New York City en un partido protagonizado por Lionel Messi.
El argentino marcó un gol y disparó dos veces al palo, y ayudó a ‘Las Garzas’ a cortar su mala racha.
Esto, después de quedar eliminados de la ConcaChampions, en octavos de final ante Nashville.
Inter Miami se repone en la Gran Manzana
La eliminación de ConcaChampions ante Nashville supuso un duro revés para Inter Miami que, tras conquistar la MLS en 2025, se había propuesto como gran objetivo asaltar el gran torneo continental.
New York City llegaba al encuentro tras un buen comienzo de temporada en el que había firmado un empate y tres victorias consecutivas en la conferencia Este.
El partido empezó de la mejor forma posible para Inter Miami después de que el argentino Gonzalo Luján colocara el 0-1, tres minutos después del pitido inicial.
El defensa de 24 años, ex de San Lorenzo, anotó así el primer gol no solo con Miami sino en toda su trayectoria profesional.
La reacción de New York City
El gol llegó gracias a un tiro libre desde la frontal ejecutado por Nicolás Fernández.
El delantero de NYC y exjugador del Elche de la Liga española, máximo artillero de la MLS con cinco goles esta temporada, calibró con su pierna izquierda un disparo milimétrico.
El empate le dio alas a los locales. Sin embargo, Inter Miami reaccionó con orgullo de campeón al tanto de NYC con arreones de ataque.
Fue hacia la portería defendida por Matt Freese, especialmente a través de Leo Messi, que hegemonizó toda la ofensiva de Miami.
El crack argentino, solo en la primera mitad, disparó hasta seis veces a portería, dos de ellas a los palos y otras dos veces forzando meritorias intervenciones.
En la segunda mitad, NYC consiguió colocarse 2-1 a través de Agustín Ojeda.
El argentino no perdonó en el mano a mano después de una excelente asistencia de Maxi Morález.
Este le dejó solo ante el portero. Morález sumó, de esta manera, su asistencia número 89 en su carrera en la MLS.
Al minuto, Messi que había recibido una falta a unos 25 metros de portería, se atrevió con el disparo de falta y la fortuna le sonrió.
Apuntó el 2-2 al marcador gracias a que el disparo vio cambiada su trayectoria al tocar en un defensor y entró por el medio de la portería.
Fue el gol número 901 en su carrera, después de que en el último partido ante Nashville anotara el 900.
Micael, a centro de Noah Allen, remató de cabeza para poner el 2-3 definitivo que aupó a Miami a llevarse el triunfo de Nueva York.
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