Madrid, 5 may (EFE).- Cuando el árbitro, Daniel Siebert, decretó el final del partido de vuelta de las semifinales de la Liga de Campeones y la eliminación del Atlético de Madrid, Diego Simeone inmediatamente aplaudió a sus futbolistas y alentó a su afición y sus jugadores, entre el lamento de una eliminatoria en la que faltó pegada.
Las estadísticas son descriptivas. En el global de la serie, de los 90 minutos de la ida en el Metropolitano a los 90 de la vuelta en el estadio Emirates, el conjunto rojiblanco contabilizó 28 remates, siete de ellos entre los tres palos, doce fuera y nueve bloqueados, para un solo gol, anotado desde los once metros por Julián Alvarez en el primer choque, según los registros oficiales de la UEFA.
El Arsenal propuso 23 tiros, cuatro dentro del marco, doce fuera y siete interceptados por algún rival, para lograr dos tantos, uno en la ida y otro, definitivo, en la vuelta.
Además, David Raya hizo seis paradas, mientras que Jan Oblak sólo dos, una en el primer duelo y otra en el segundo. El Atlético también lanzó más córner: ocho a seis. Le faltó concretar todo eso en lo más importante: más goles.
La contundencia ofensiva fue la mínima diferencia, sobre todo en el segundo tiempo del encuentro de ida en Madrid, en la franja de media hora de la vuelta al vestuario hasta el minuto 75, cuando el conjunto rojiblanco dispuso de su momento, notablemente superior para haber tomado ventaja en una eliminatoria tan apretada en el marcador.
Entonces, en su campo, después del 0-1 de Viktor Gyokeres en un discutido penalti, el Atlético no sólo empató el resultado adverso, con la pena máxima anotada por Julián Alvarez, sino que fue más allá: terminó el duelo de ida con 19 intentos sobre la portería rival, cinco de ellos entre los tres palos, ocho fuera y seis bloqueados, además con seis lanzamientos de córner. Y exigió cuatro paradas a David Raya por una sola de Jan Oblak.
No marcó el segundo gol en casa, por más méritos que hizo. La clave de la eliminatoria.
“Siento tranquilidad, siento paz, siento que el equipo dio absolutamente todo lo que tiene. En el primer partido pudimos haberlo ganado en el segundo tiempo. No fuimos lo contundentes que la situación pedía. Y, este martes, en el segundo tiempo mejoramos muchísimo lo que estábamos haciendo en el primero, que era muy bien defensivamente, pero no ofensivamente, y evolucionamos en esa parcela”, valoró Simeone.
La derrota en la vuelta, con el gol de Bukayo Saka, se incluyó dentro de otro partido equilibrado, en el que el Atlético de Madrid lanzó las mismas veces a portería que el Arsenal, dos para cada uno, y reclamó un penalti sobre Antoine Griezmann, al que no atendió el colegiado porque entendió que antes hubo falta de Marc Pubill. No pareció infracción del central y sí pareció pena máxima de Riccardo Calafiori sobre el atacante. La polémica viva del encuentro.
“No me voy a quedar en algo muy fácil y simple como la jugada sobre Griezmann. Es muy evidente y todos entendíamos que había sido falta, como el árbitro dijo, de Marc sobre un jugador de ellos. Todos habíamos pensado que el árbitro había acertado en esa situación. No me voy a detener ahí, porque sería excusarnos y no tengo ganas de excusarme en nada”, advirtió el técnico, eliminado a las puertas de su tercera final de ‘Champions’.
La anterior data de hace diez años, en 2016 en San Siro, decidida en los penaltis a favor del Real Madrid, dentro del recorrido de Diego Simeone al frente del conjunto rojiblanco en la máxima competición continental, en la que ha jugado las últimas trece temporadas de manera interrumpida, desde 2013-2014 hasta la actualidad.
Ha disputado dos finales (2013-2014 y 2015-2016), ambas perdidas ante el Real Madrid, y fue eliminado dos veces en semifinales (2016-2017 y ahora); cuatro en cuartos de final (2014-2015, 2019-2020 y 2023-2024); tres en octavos (2018-2019, 2020-2021 y 2024-2025) y dos en la fase de grupos (2017-2018, cuando fue campeón de la Liga Europa, y 2022-2023).
Nueve años después en unas semifinales, han sido ahora de nuevo su límite. “Llegamos a un lugar donde nadie imaginaba y a competir con un equipo que tiene un poder increíble, que es la realidad, y nosotros, con nuestras armas, competimos muy bien”, expresó Simeone.
Y añadió: “Aceptar el lugar que tenemos y agradecimiento para nuestra gente y nuestros jugadores, porque me siento orgulloso de estar en el lugar donde estoy. En la pretemporada, en el Metropolitano, dije que íbamos a competir. Y competimos. Desgraciadamente no ganamos nada, pero llegamos a un lugar donde no es fácil llegar”.
Iñaki Dufour



















