Siete meses después, desde el 25 de mayo, en la última jornada de la temporada pasada, el Fiorentina, actual colista, volvió a ganar en la Serie A, por 5-1 frente al Udinese, que se quedó con diez jugadores a los ocho minutos por la expulsión de su portero, el nigeriano Maduks Okoye.
Con una goleada despegó el conjunto de Paolo Vanoli en la presente temporada (5-1) en el estadio Aretmio Franchi, alentada por un error del meta visitante, que salió de su área y cometió una falta desproporcionada sobre Moise Kean, que le encaraba en solitario.
Fue determinante. El portero africano dejó el campo con roja directa y el rumano Razvan Sava, meta suplente, tuvo que saltar al terreno de juego.
Llevaba nueve derrotas y seis empates en las quince jornadas disputadas el combinado ‘viola’, que se sitúa ahora a cinco puntos de la salvación que marca el Parma. Sigue último el cuadro de David de Gea, pero ahora a dos puntos del Pisa y a tres del Verona, penúltimo y antepenúltimo, respectivamente.










