Miles de camisetas con el 10 en la espalda y el nombre de Leo Messi inundan con los colores de Argentina, del Inter Miami y también del Barcelona la zona del estadio Soldier Field de Chicago, donde la Albiceleste se enfrenta este domingo con Ecuador en un amistoso preparatorio para la Copa América.

Tras el intento fallido del pasado septiembre, cuando el Soldier Field se llenó con el deseo de ver jugar por primera vez a Messi, antes de que una lesión impidiera competir al argentino, este domingo Messi sí está en Chicago y el público enloqueció cuando le vio bajar del autobús de Argentina al llegar al estadio.

Aunque empiece el partido fuera del once titular de Lionel Scaloni, en los aledaños del Soldier Field e incluso en las gradas había cientos de aficionados coreando el nombre de Messi.
«Venimos de Guatemala, pero somos aficionados de Messi y no podíamos no estar», aseguró a EFE el guatemalteco Jason, quien acudió al estadio con un grupo de amigos.
Todavía no había conseguido entrada y estaba en la cola en las taquillas en el intento de conseguirlas a última hora.
«Las entradas están muy caras, pero es Messi. Merece la pena, es el mejor del mundo», dijo Jason.
Como él había miles de aficionados de Messi y de Argentina que acudieron al estadio con camisetas de varios años distintos de la selección Albiceleste, así como de los gloriosos años del argentino en Barcelona.










