El primer Mundial fue especial en todo. Tanto que la ceremonia inaugural se celebró cinco días después de que comenzase el torneo, cuando ya se habían disputado ocho encuentros.

Varios factores ‘ayudaron’ a ello. Las obras del estadio Centenario no habían concluido cuando empezó el Mundial y Uruguay no jugaba su primer partido hasta el 18 de julio, día en que, además, celebraba su fiesta nacional por el primer siglo de la jura de la Constitución.

Ceremonia inaugural sui generis
Lejos de los fastos de los últimos Mundiales, con la culminación en este, que tendrá tres galas de inauguración, una por país anfitrión, la de Uruguay 1930 fue una ceremonia muy austera, al estilo olímpico’, con el desfile alrededor del campo de las delegaciones de las 13 naciones participantes (9 americanas: Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Estados Unidos, México, Paraguay, Perú y Uruguay; y 4 europeas: Bélgica, Francia, Rumanía y Yugoslavia). Como curiosidad; Estados Unidos desfiló bajo la pancarta de ‘Norteamérica’ y México como ‘Méjico’.










