Los entrenadores argentinos Néstor Lorenzo y Gustavo Alfaro, de Colombia y Costa Rica, se conocen bien. Con estilos diferentes, cada uno intentará acertar en la estrategia y priorizar el talento de sus jugadores para ganar el viernes el segundo partido del Grupo D de la Copa América.
Con el mismo objetivo de avanzar a cuartos de final pero con distintas visiones de juego, Alfaro, de 61 años, y Lorenzo, de 58, medirán el pulso de sus equipos, y de ellos como entrenadores, en el State Farm Stadium, de Glendale (Arizona), donde la hermandad futbolística quedará de lado por 90 minutos.
Lorenzo le ha inculcado a Colombia una mentalidad ofensiva, de alta presión arriba que la ha llevado a ser dominante en el campo de juego. Su equipo acumula un invicto de 24 partidos -21 desde su llegada-, nueve de ellos con triunfos consecutivos.
Alfaro, por su parte, quiere que los jóvenes de esta nueva Costa Rica ganen experiencia de cara a las eliminatorias de la Concacaf, en la que golearon en sus primeros dos partidos, y, por qué no, den un golpe de timón contra Colombia como el 0-0 ante Brasil por la primera fecha del Grupo D.
«Vamos a jugar contra los mejores equipos del mundo y nosotros estamos con un equipo en formación, pero tenemos que ir a juntar experiencia», manifestó el seleccionador cuya gestión comenzó en noviembre pasado.
«Ojalá podamos empoderar a esta juventud de buena manera. Cuando uno empieza a ver que los grupos gozan de buena salud uno tiene que ser un centinela para cuidar que siga de esa manera», expresó.










