Este sábado se define el campeón de la Copa Sudamericana, y el estadio conocido popularmente como La Nueva Olla en Paraguay, será testigo del duelo entre brasileños y argentinos, un clásico imperdible por el alto nivel demostrado por parte de Racing y Cruzeiro. A cargo del árbitro uruguayo Esteban Ostojich, este encuentro marcará la tercera definición internacional entre ambos equipos, y ninguno de los dos posee este título hasta el momento, por lo que uno de los dos hará historia.
Es por esto que buscarán dar lo mejor, sin duda alguna el terreno de juego será testigo de los poderes que ambos equipos sacarán en el duelo de la final, y hablando de estas habilidades extra, los extranjeros son uno de los trucos bajo la manga con jugadores que pueden ser determinantes a la hora de definir una final.
Por parte de Racing de Argentina, la plantilla del entrenador nacional Gustavo Costas tiene en sus filas un total de 6 jugadores provenientes de otras partes de Suramérica; 3 colombianos, 2 uruguayos y 1 chileno son el refuerzo internacional. Entre los tres palos está el portero chileno que figura como titular Gabriel Arias, que cuenta con una amplia experiencia también a nivel de selecciones y que tiene un registro de 24 paradas exitosas y 60% de precisión de pases. Desde Uruguay llega Martín Barrios, y su colega el defensa Gastón Martinera con un éxito en duelos del 51% y 7 intercepciones en la temporada, además de 17 entradas exitosas.
Finalmente, los colombianos del equipo son los atacantes Johan Carbonero con 2 goles y 1 asistencia a favor, y una precisión de pase del 81%, convirtiéndose en una buena opción para la parte alta del campo, al igual que su compañero Roger Martínez, quien suma 4 goles y 1 asistencia en la Copa. Y el otro elemento cafetero es quizás uno de los grandes salvadores del equipo, Juan Fernando Quintero, quien además acaba de llegar de jugar con su selección dejando un gol de alta calidad; “Juanfer” acumula 3 goles que han sido determinantes en el camino de la Academia, y un promedio de 66 toques de balón por partido con una precisión del 80%.










