Suma y sigue. El Liverpool, que ha ganado los seis partidos que ha jugado esta temporada, sumó una nueva victoria al imponerse en el derbi de la ciudad a un peleón Everton (2-1).
Con un Ryan Gravenberch sensacional, marcando, asistiendo y siendo elegido mejor futbolista del partido, y volviendo a sufrir pese a tener una renta de 2-0 como contra el Atlético de Madrid, el equipo de Arne Slot abrió la jornada metiendo presión a todos sus perseguidores. Tras cinco partidos, acumulan quince puntos. Números de campeón.
Nadie parece poder toser a un Liverpool que, pese al compromiso entre semana contra el Atlético y el esfuerzo que supuso, ganándolo en el 92 con un cabezazo de Virgil Van Dijk, sigue intratable en la Premier League. Ni un gran Everton, comandado por el vertiginoso Jack Grealish, pudo sacar algo de Anfield, pese a un arreón final que cerca estuvo de costarle el primer pinchazo a los ‘Reds’.
Porque de nuevo, el Liverpool dejó medio sentenciado el partido en la primera media hora. Primero Ryan Gravenberch se inventó un golazo. Recibió un pase flotante de Mohamed Salah por encima de la defensa y a bote pronto la colocó lejos de Jordan Pickford. Uno de los goles más estéticos de lo que va de temporada.
Antes de la media hora, los ‘Reds’ doblaron su ventaja cuando esta vez Gravenberch se convirtió en el pasado para asistir entre los centrales a un Hugo Ekitike que coló la pelota entre las piernas de Pickford. El delantero francés, titular en detrimento de Alexander Isak, suma tres goles en cinco partidos. Ha caído de pie en Anfield.










