¡NUEVA ERA! Márquez toma el mando de México con Lillo y Guardado
MéxicoPor Redacción LatinGoles / EFE15 de septiembre de 2026
México encara una renovación de México con Rafael Márquez al frente y la mirada puesta en el Mundial de 2030. El exdefensor toma el testigo de Javier Aguirre con el reto de construir una selección competitiva y recuperar el dominio de la Concacaf.
La nueva etapa comenzó oficialmente el 10 de septiembre con la presentación de Márquez y su comisión técnica. El cuerpo de trabajo incorpora al mexicano Andrés Guardado y al español Juan Manuel Lillo, dos figuras con experiencia internacional que tendrán funciones relevantes en el proceso.
Márquez asume el reto mexicano
El exdefensor llega al cargo después de haber acompañado a Aguirre durante el último Mundial de Norteamérica. Además, cuenta con una experiencia excepcional como futbolista, pues disputó cinco ediciones de la Copa del Mundo y ejerció como capitán de la selección mexicana.
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Ahora, su desafío cambia por completo. Márquez deberá comenzar a diseñar una plantilla capaz de superar los octavos de final en 2030, una barrera que México no ha conseguido romper en sus participaciones recientes en el torneo.
La primera exigencia será recuperar protagonismo en la Concacaf. Para ello, la Liga de Naciones y posteriormente la Copa Oro servirán como escenarios para medir el avance de una selección mexicana rumbo al Mundial.
El nuevo proyecto también deberá acelerar la incorporación de jóvenes. La Federación Mexicana de Fútbol busca conectar el trabajo de las selecciones menores con el equipo absoluto para ampliar las alternativas disponibles.
El español Lillo, de 60 años, será uno de los principales respaldos de Márquez en el nuevo cuerpo técnico. Su trayectoria incluye pasos por Dorados de Sinaloa, Real Sociedad, Almería, Millonarios, Atlético Nacional, Vissel Kobe, Qingdao Huanghai y Al-Sadd.
Además, Lillo es recordado por su trabajo junto a Guardiola en el Manchester City. También hizo historia en el fútbol español al debutar en Primera División con 29 años, convirtiéndose entonces en el entrenador más joven de la competición.
La estructura técnica tendrá otros dos españoles. Vidal Paloma aportará su experiencia en formación de entrenadores, metodología y táctica, mientras que Pol Llorente continuará como preparador físico después de haber trabajado con Aguirre.
Márquez, por tanto, tendrá a su disposición un equipo con perfiles diferentes. La combinación entre experiencia internacional, metodología y conocimiento del fútbol mexicano será clave para acelerar la transición.
El nuevo seleccionador también contará con Guardado como enlace con el entorno de la selección. El histórico centrocampista mexicano dejó una huella importante en el Real Betis y tendrá, además, la responsabilidad de seguir de cerca a los jugadores que actúan en Europa.
Jóvenes y Europa, claves del proceso
La búsqueda de nuevos talentos será otro de los pilares del proyecto. El argentino Andrés Lillini, responsable de las selecciones menores, deberá contribuir a identificar futbolistas capaces de dar el salto al equipo absoluto.
Entre los nombres que aparecen en el horizonte destaca Gilberto Mora, quien ganó protagonismo durante la pasada Copa del Mundo. También figuran Armando González, recién incorporado al Olympiacos, Hugo Camberos y Santiago Sandoval.
La renovación no significará, sin embargo, una ruptura inmediata con los futbolistas experimentados. Márquez deberá encontrar un equilibrio entre las figuras consolidadas y las nuevas generaciones mientras prepara el camino hacia 2030.
El proceso también estará marcado por la relación del entrenador con el entorno. Márquez ha recibido críticas en México por su distancia con la prensa y los aficionados, una situación que Guardado podría ayudar a gestionar desde su nuevo papel.
La apuesta es ambiciosa y tendrá poco margen para la improvisación. México quiere utilizar los próximos años para construir una identidad reconocible y llegar al Mundial de 2030 con mayores argumentos competitivos.