Las pausas de hidratación del Mundial 2026 no modificaron los resultados, según afirmó Arsène Wenger, director de Desarrollo de Fútbol Global de la FIFA, aunque el organismo realizará un análisis más profundo cuando finalice el torneo.
«Me pareció que no modificaron los resultados, ya llegaremos a conclusiones cuando termine el torneo y lo analicemos», expresó Wenger en rueda de prensa del Grupo de Estudio Técnico de la FIFA en el MetLife Stadium, sede que mañana albergará la gran final entre España y Argentina.
Pascal Zuberbühler, director del Grupo de Estudio Técnico; Gilberto Silva; Michael O’Neill; Jürgen Klinsmann y el argentino Pablo Zabaleta, miembros del Grupo de Estudio, acompañaron a Wenger durante la comparecencia ante los medios de comunicación.
Wenger admitió que las pausas de hidratación «no gustaron a la gente» en los estadios con techo, pero afirmó que en otros casos eran una «necesidad médica» por las altas temperaturas en las que se jugaron algunos partidos.
Cuando los periodistas preguntaron a Wenger por la pausa de hidratación por tercera vez, FIFA rechazó la pregunta alegando que el tema ya había quedado respondido.
Wenger también apuntó que consideraron que en este Mundial «hacía falta dar oportunidades a más selecciones», en referencia a la ampliación de equipos de esta edición, de 32 a 48.










