Redacción Deportes, 13 oct (EFE).- A menos de un mes para cumplir 21 años, un grueso sector de la prensa deportiva alemana no cesa en llamarle "el nuevo Jamal Musiala", un título oficioso que no duda en rechazar porque su deseo es hacer historia como una suerte de Can Uzun I.
"No quiero ser el próximo Musiala. Quiero ser el primer Can Uzun", manifestó recientemente al aludir a la comparación con el astro del Bayern de Múnich con un énfasis firme que proyecta más la confianza en sí mismo que algún atisbo de arrogancia.
Primero y único. Así busca afianzarse Can Yilmaz Uzun, el versátil extremo y delantero turco-alemán, nueva figura del Eintracht Fráncfort a quien Lionel Messi ha incluido en una lista de diez talentos del fútbol menores de 21 años, tres mujeres y siete hombres.
Nacido el 11 de noviembre de 2005 en la ciudad germana de Ratisbona, Uzun se formó en las categorías inferiores del Jahn Ratisbona, posteriormente pasó al FC Ingolstadt, antes de destacarse en el 1. FC Núremberg, donde rompió récords de anotación tanto en la Liga juvenil como en la 2. Bundesliga y la Copa Alemana (DFB-Pokal).
Con sorprendente sinceridad ha dicho a periodistas que a su edad prefiere no saturarse de análisis rígidos de estrategias, y que prefiere jugar haciendo lo que primero le dicta la mente. En otras palabras, disfrutar en la cancha con responsabilidad.
Tanto, que no le teme a las grandes exigencias. Suele pedir el balón en momentos críticos, como la ejecución de un penalti. Su entrenador y sus compañeros suelen destacar que juega con una alegría natural bajo la premisa de que "el fútbol tiene que ser divertido".
El número 42 del Eintracht llegó a Fráncfort en el verano de 2024. Desde entonces ha sido tentado para jugar por la Die Mannschaft (el Equipo).
Su respuesta fue contundente. Es un hijo orgulloso de una familia inmigrante originaria de una región del Mar Negro en Turquía.
Preparadores y analistas de su juego coinciden en que Uzun, más allá de su preparación física, posee una madurez cognitiva inusual para su edad.
Su juego no se basa en una velocidad explosiva o en la fuerza, sino en la percepción espacial y la creatividad. Se define a sí mismo como un jugador que "ve el pase antes de que la jugada se convierta en tiro". EFE
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