Matheus Cunha, delantero de la selección brasileña, salió este viernes en defensa de las polémicas pausas de hidratación durante los partidos del Mundial porque considera que ayudan a los jugadores a obtener más información del entrenador.
El atacante del Manchester United calificó de «positivos» esos dos minidescansos de tres minutos en la primera y la segunda mitad de los encuentros, especialmente en medio de la ola de calor que azota estos días la costa este de Estados Unidos.
«Hoy en el entrenamiento, ¡por el amor de Dios! Estábamos desesperados. Estamos acostumbrados a ir a la sauna tras el entrenamiento, pero hoy se canceló porque nadie aguantaba más», confesó el 9 de la Canarinha en una rueda de prensa en el hotel de concentración, en Basking Ridge (Nueva Jersey).
La sesión de este viernes comenzó a las 11.00 hora local (15.00 GMT), cuando el termómetro marcaba los 35 grados Celsius y la sensación térmica supera los 40.
En su opinión, está «muy bien» parar el juego con temperaturas más altas, aunque reconoció que ello puede cambiar la dinámica de un partido ya que, al fin y al cabo, es «un momento más de diálogo con el entrenador para ajustes técnicos y tácticos».
«Acabamos teniendo más información y hay ajustes claros. Yo lo veo positivo», expresó Cunha frente a aquellos que aseguran que las pausas de hidratación enmascaran un objetivo puramente comercial para facturar más con publicidad.










