San Jose Earthquakes y Seattle Sounders se enfrentan en un juego de grandes necesidades para los latinos en estos equipos. Ambos elencos están fuera de los puestos de clasificación a los MLS Playoffs en la Conferencia Oeste. Pese a que tuvieron un buen comienzo, con un importante aporte de jugadores de la región, su actualidad ha dado un giro y tienen que sumar para no quedarse atrás en la tabla de posiciones.
San Jose – Seattle, entre la espada y la pared: latinos lesionados y la necesidad de volver a puestos de MLS Playoffs
San Jose sumó seis puntos en sus primeras dos salidas de la temporada. Ilusionó. El equipo de Bruce Arena, que se reforzó con delanteros latinos clave como el colombiano Cristian Arango y el venezolano Josef Martínez, contaba con dos goles y dos asistencias de estos atacantes, más el argentino Cristian Espinoza. Sin embargo, ya son tres derrotas al hilo, marcadas por una expulsión del argentino Hernán López hace tres jornadas; la baja de Josef, convocado por su selección, y la posibilidad de regresar a una senda peligrosa, que los llevó a ser últimos de la tabla general en 2024, pese al buen rendimiento de jugadores de la región.
En tanto, Seattle pisó fuerte en la primera ronda de la Copa de Campeones de la Concacaf. Por MLS las cosas no iban tan bien, pero la ilusión estaba en el juego de octavos ante Cruz Azul. En la previa, un 5-2 frente a Los Ángeles para obtener su primer triunfo en la liga, parecía buena señal. Pero acecharon las lesiones: del argentino Pedro de la Vega y del estadounidense-mexicano Paul Arriola. Entre ellos, sumaron cinco goles por Concachampions. En el certamen internacional se acabó el camino tras un 4-1 en la vuelta disputada en México.
No obstante, San Jose Earthquakes también presenta la baja de un latino: el argentino López, que se ausentará por tres meses por una lesión en el hombro. En Seattle Sounders, lo de Arriola es lo más grave: rotura de ligamento cruzado y, al menos, ocho meses fuera. De la Vega sufrió una lesión en el tendón de la corva y aún la esperan unas cuatro semanas para regresar a la actividad.










