El San Lorenzo argentino se juega la clasificación a los octavos de final de la Copa Libertadores este jueves, tratando de ser un invitado incómodo en la fiesta de despedida de Endrick, en el partido en el que el joven delantero dirá adiós al Palmeiras antes de hacer las maletas a Madrid.
El equipo dirigido por Leandro Romagnoli necesita sumar un punto en Brasil para lograr un cupo en los octavos, y evitar que lo superen el Independiente del Valle ecuatoriano o el Liverpool uruguayo, ambos con cuatro puntos y todavía con opciones de clasificación.
En tanto, Palmeiras, con 12 puntos y el primer puesto ya garantizado del Grupo F, tiene el objetivo en mente de tratar de terminar como el mejor clasificado de la fase de grupos, lo que garantizaría sobre el papel mejores cruces en las eliminatorias.
Pero para la afición, el partido tiene un significado mayor, la despedida de Endrick, el penúltimo crack surgido de la cantera del club, que tras la Copa América se enrolará en el Real Madrid.
El paso de Endrick por el primer equipo del Palmeiras ha sido fugaz, poco más de una temporada entera, pero tuvo un peso fundamental en el título de liga de 2023 y este año ha regalado algunas buenas presentaciones en la Libertadores.
El técnico Abel Ferreira ha adelantado que pretende aprovechar el partido para hacer pruebas en el equipo, para adaptarse a la ausencia de los jugadores que han sido convocados con sus respectivas selecciones para la Copa América.
Por ello, es posible que se queden en el banquillo el paraguayo Gustavo Gómez, el colombiano Richard Ríos y el uruguayo Joaquín Piquérez, pero no así Endrick, a quien la hinchada pretende despedir de forma calurosa.
También tiene un lugar asegurado en el once la nueva perla del Palmeiras, Estêvão, atacante de 17 años que según la prensa brasileña negocia con el Chelsea inglés.










