El esperado clásico portugués entre el Oporto y el Benfica finalizó con un empate sin goles este domingo en el Estádio do Dragão.
Este resultado puso fin a la racha perfecta de victorias que mantenían los ‘dragones’ desde el inicio de la temporada.
A pesar de no haber goles, el encuentro dejó momentos de alta tensión y mostró un duelo táctico entre dos entrenadores con estilos bien definidos.
Domino del Benfica y susto defensivo
El conjunto encarnado, dirigido por el italiano Francesco Farioli, fue quien dominó el ritmo del juego.
Lo hizo, manteniendo el control del balón durante la mayor parte del encuentro.
Venían de una victoria convincente en la Liga Europa ante el Estrella Roja de Belgrado
Pero en su intento por romper el empate, estuvieron a punto de conceder un gol en propia puerta.
Sucedió, tras un desvío peligroso del defensor polaco Jakub Kiwior en la segunda parte.
El regreso de Mourinho a Oporto
Este encuentro también significó el regreso de José Mourinho a la ciudad que marcó el inicio de su exitosa carrera como entrenador.
Desde septiembre, el técnico portugués se encuentra al mando del Benfica, intentando devolver al club lisboeta a la cima del fútbol luso.
Tras el empate, el Oporto conserva el liderato con 22 puntos, mientras el Sporting se mantiene segundo con 19 y el Benfica tercero con 18.
Latinoamericanos protagonistas en Lisboa y Braga
En otro partido importante del domingo, el Sporting empató 1-1 frente al Braga, con un gol del uruguayo Rodrigo Zalazar para los locales.
La respuesta fue del colombiano Luis Suárez, para los visitantes.
Ambos futbolistas sudamericanos fueron figuras clave en un duelo que mantiene viva la lucha por los primeros puestos de la liga portuguesa.














