La baja del estadounidense Balogun cambia el panorama de Estados Unidos vs Bélgica en los octavos del Mundial 2026, un duelo con sabor a revancha en Seattle por aquel cruce de Brasil 2014 que los belgas ganaron en la prórroga con goles de Lukaku y De Bruyne.
Mientras asoman España o Portugal en el horizonte de los cuartos de final, Bélgica no ha demostrado aún, a lo largo del Mundial 2026, ser lo que era entonces, al límite de la eliminación en los dieciseisavos de final contra Senegal, mientras que Estados Unidos se ha sentido solvente con el estilo del que la ha dotado el argentino Mauricio Pochettino, ganadora de tres de sus cuatro choques: 4-1 a Paraguay, 2-0 a Australia y, ya en las eliminatorias, 2-0 a Bosnia.
Sin embargo, en ese último choque perdió a su delantero referente: Folarin Balogun.
Goleador por dos veces en el 4-1 a Paraguay y por una ante el equipo bosnio, al borde del descanso certero con la izquierda tras un rebote (a la media hora también había logrado un gol finalmente anulado), fue después expulsado en ese encuentro por un pisotón fortuito en el tobillo en una pugna con Tarek Muharemovic. Está sancionado ante Bélgica.
Una baja trascendente para el conjunto estadounidense, más concluyente y efectivo que Bélgica.
Aunque ha hecho 40 remates menos (92 de los Diablos Rojos por 52 suyos, según las estadísticas oficiales de la FIFA), ha marcado un gol más que su oponente, con diez tantos por los nueve del equipo de Rudi García, que tiene un problema evidente de juego, incluso lo tuvo de ambición durante 70 minutos ante Senegal, pero aún más de gol, con Romelu Lukaku corto de ritmo como para jugar todo el duelo.
Es tal la sensación de ineficacia ofensiva del resto de los jugadores belgas que la necesidad de Lukaku, convocado por el técnico pese a una temporada aciaga, con 44 partidos fuera por lesión o problemas físicos e incierto para la lista hasta el pasado mayo, fue evidente para le remontada ante Senegal. Por su poderoso remate, oportuno para rescatar a su selección, como revulsivo de nuevo. Ha marcado dos goles y ha provocado otro cuando entró desde el banquillo en tres de los cuatro choques disputados por él y su equipo.
La elección de Rudi García es si juega de inicio o después. Es la incógnita de la alineación, en la competencia con Charles de Keteleare, otro tipo de futbolista, aún sin gol en el torneo, a la espera de si el fatal primer tiempo y más allá de Kevin de Bruyne y Jeremy Doku ante Senegal está lo suficientemente justificado para el técnico para plantearse un giro en su once.










