El portero del Athletic Club ha admitido que está «muy poco orgulloso» del rendimiento de su equipo en la derrota contra el Barcelona en el Spotify Camp Nou.
«Ha sido un partido en el que no hemos salido cómo teníamos que salir. Hemos intentado salir con una mejor actitud en la segunda parte, pero el 3-0 y la expulsión de Sancet nos ha matado. Y al final hemos intentado evitar que fuera una sangría. Estoy muy poco orgulloso de lo que hemos hecho», ha argumentado en declaraciones a DAZN.
Con todo, el guardameta vasco ha instado a sus compañeros a pasar página de esta derrota y a pensar en el duelo del martes de la Liga de Campeones.










