Las lesiones de Eduardo Camavinga, en vísperas de la Supercopa de Europa, y Jude Bellingham, antes de la segunda jornada de LaLiga EA Sports, dejan vía libre para la entrada de Luka Modric en el equipo titular de Carlo Ancelotti, con la misión de aumentar el control de los partidos y dar un mayor sentido a la posesión.
El 19 de mayo fue la última oportunidad que tuvo Modric de inicio en el Real Madrid -que el domingo recibirá al recién ascendido Valladolid- en un partido oficial. Ante el Villarreal, en un equipo que ya había sido campeón de LaLiga y en el que Ancelotti rotaba con la final de la Liga de Campeones en mente.
El centrocampista croata volvió a la suplencia en la última jornada liguera, en la prueba del técnico italiano del equipo que jugaría de inicio ante el Borussia Dortmund en Londres, cita en la que apenas participó en los cinco últimos minutos de la que se convertía en su sexta conquista de la Liga de Campeones.
También suplente en los dos partidos del nuevo curso, la final de la Supercopa de Europa en Varsovia ante el Atalanta y el estreno liguero en la casa del Mallorca, en Son Moix. Pero las lesiones cambian la realidad de Modric que pasa a ser la primera opción de la unidad B para entrar en el once.
Sin Eduardo Camavinga, al que le resta un mes de baja para recuperarse de un esguince de rodilla. El mismo tiempo que se estima que estará alejado de los terrenos de juego Jude Bellingham, Ancelotti está obligado a cambiar sus planes.










