El español José Bordalás y el suizo Mattia Croci-Torti representan dos excepciones en un fútbol que cambia de entrenador con rapidez. Ambos han construido proyectos duraderos a partir de su identificación con sus clubes. Este jueves se encontrarán en el Coliseum, durante la segunda jornada de la fase de liga de la Conference League. El duelo enfrentará dos trayectorias que desafían la fugacidad habitual de los banquillos.
Bordalás convierte Getafe en su casa
Bordalás llegó al Getafe en septiembre de 2016, cuando el equipo madrileño luchaba por alejarse de los puestos de descenso de Segunda División. Nueve meses después, consiguió el ascenso a Primera. Además, en apenas dos temporadas condujo al conjunto azulón hasta las competiciones europeas.
Su primera etapa terminó en 2021, cuando aceptó el reto de dirigir al Valencia. Sin embargo, regresó al Getafe en abril de 2023 para intentar salvar a un equipo amenazado por el descenso. Desde entonces, ha vuelto a convertirse en una figura fundamental para la entidad presidida por Ángel Torres.
Entre ascensos, clasificaciones europeas y permanencias, Bordalás ha logrado una conexión poco habitual entre entrenador y club. Su continuidad ha contribuido a consolidar una identidad competitiva, incluso con recursos económicos limitados.
«Estar tantos años en un club en los tiempos que corren no es sencillo, pero afrontamos esa exigencia con compromiso y con ganas de trabajar», reconoció en julio. El técnico realizó estas declaraciones durante la rueda de prensa en la que se anunció su renovación hasta 2028.
«Estoy en el club en el que me siento identificado», añadió el entrenador alicantino. En Getafe, ha encontrado una estabilidad que no disfrutó durante su breve experiencia en Valencia. Asimismo, ha desarrollado un equipo reconocible por su intensidad y capacidad para competir.
Croci-Torti eligió crecer en Lugano
La trayectoria de Mattia Croci-Torti comenzó de otra manera, aunque desembocó en una continuidad similar. El técnico suizo nació en Chiasso en 1982 y asumió el mando del Lugano en septiembre de 2021. Entonces, la dirección del club lo nombró provisionalmente tras destituir al brasileño Abel Braga, para quien trabajaba como ayudante.
Croci-Torti ya mantenía una relación estrecha con el equipo. Había defendido su camiseta durante cinco temporadas y después se incorporó al cuerpo técnico. Además, creció en una familia vinculada al club, por lo que dirigirlo significó asumir una responsabilidad con profundas raíces personales.
Su primera temporada completa terminó con la conquista de la Copa de Suiza de 2022. El Lugano rompió así una sequía que se prolongaba desde 1993. Posteriormente, disputó nuevas finales coperas y participó en competiciones europeas, mientras consolidaba su posición entre los principales equipos del país.
Actualmente, el conjunto suizo ocupa el liderato de la Superliga con seis puntos de ventaja sobre el Young Boys. Sin embargo, Croci-Torti no ha utilizado sus resultados como trampolín para buscar otro destino. En una entrevista con la televisión pública suiza RSI en 2025, reconoció que dejó pasar la posibilidad de entrenar al Young Boys. Su ambición, en cambio, sigue centrada en conquistar la liga con el Lugano.
Esta decisión refleja una manera particular de entender la profesión. Mientras algunos entrenadores consideran sus éxitos una oportunidad para cambiar de club, Croci-Torti ha preferido desarrollar un proyecto que siente propio.
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Las diferencias entre ambos técnicos también se aprecian sobre el terreno de juego. Bordalás ha construido su reputación mediante la intensidad, la disciplina defensiva y la presión. Sus equipos destacan por la capacidad para competir y sobrevivir en situaciones adversas.
Croci-Torti, por su parte, apuesta por un fútbol más asociativo y concede mayor protagonismo al balón. Su propuesta ofensiva ha evolucionado durante sus cinco temporadas al frente del Lugano. Pese a sus diferencias tácticas, ambos han conseguido que sus plantillas reconozcan una identidad de juego definida.
Además, sus vínculos con los clubes trascienden los resultados deportivos. Bordalás fue nombrado Hijo Adoptivo de Getafe en mayo de 2026, como reconocimiento a su trayectoria y relación con la ciudad. Croci-Torti continúa persiguiendo el sueño de conquistar el campeonato con el equipo que forma parte de su historia familiar.
Este jueves, el Getafe buscará su primera victoria en la fase de liga de la Conference League. El conjunto madrileño empató 1-1 ante el Universitatea Craiova en su estreno. El Lugano, en cambio, llega después de imponerse por 3-2 al Estrella Roja y pretende prolongar su buen momento europeo.
El enfrentamiento pondrá frente a frente dos proyectos distintos, aunque unidos por la estabilidad. En una profesión marcada por las destituciones y los cambios constantes, ambos entrenadores han demostrado que la continuidad también puede convertirse en una ventaja competitiva.
La cita europea servirá, además, para medir dos modelos de gestión y dos formas de construir equipos. Mientras el Getafe busca consolidar su identidad bajo la dirección de Bordalás, el Lugano intentará confirmar el crecimiento de un proyecto sostenido por Croci-Torti. En el Coliseum, la permanencia en el banquillo será parte de una historia que ambos quieren prolongar con resultados.
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