Con el atacante colombiano Luis Suárez en gran forma, el Sporting de Lisboa encarará su duelo de octavos de final de la Champions League ante el «milagro noruego», creyendo en sus posibilidades, pero consciente de la dificultad de un rival que ya ha dejado huella en estadios míticos del Viejo Continente.
Luis Suárez y el desafío nórdico
El Bodo Glimt noruego es la gran sorpresa de la competición. Entró entre los veinticuatro primeros a última hora con un meritorio triunfo en el Metropolitano ante el Atlético Madrid después de superar al Manchester City. Y en las eliminatorias previas a estos octavos dejó fuera al subcampeón, el Inter.
Ha sacado rendimiento de su primer año en la Champions el Bodo Glimt que fue semifinalista de la Liga Euorpa el pasado año.
El Sporting se ganó un lugar entre los ocho cabezas de serie tras ganar en San Mamés en la última jornada de la fase liga pero ha perdido sus dos eliminatorias anteriores de octavos en la Liga de Campeones. Solo una vez llegó a cuartos, fue en 1983.
El Atalanta es el único representante italiano en la Liga de Campeones. Las eliminaciones del Inter y del Juventus dejaron solo al equipo de Bérgamo que tuvo una eliminatoria dramática con el Borussia Dortmund.
Ahora se topa con otro germano, el Bayern Múnich. La Dea ha ganado tres de sus cinco eliminatorias a doble partido en competiciones UEFA contra alemanes.
El Bayern es un gigante. Habitual de los tramos decisivos de esta competición fue segundo en la fase liga y dominador incontestable de la Bundesliga que cuenta, además, con la permanente inspiración del inglés Harry Kane, máximo goleador.
El cuadro muniqués ha ganado trece de sus últimas catorce eliminatorias de octavos de la Liga de Campeones, incluidas seis seguidas desde su derrota ante el Liverpool hace siete temporadas.
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