Brasil hizo siete cambios durante el partido que ganó este jueves por 2-1 a Colombia en la decimotercera jornada de las eliminatorias sudamericanas, amparado en la normativa que permite una sustitución extra para cada equipo cuando un jugador sufre un golpe fuerte en la cabeza.
Se había sobrepasado el minuto 70, cuando el portero brasileño Alisson y el central colombiano Davinson Sánchez chocaron sus cabezas de forma violenta dentro del área, en el estadio Mané Garrincha de Brasilia.
Los dos jugadores cayeron al terreno de juego. El partido se detuvo durante cerca de ocho minutos. El zaguero del Galatasaray estuvo inconsciente unos segundos y se retiró en camilla. Instantes después, el arquero del Liverpool dijo a los servicios médicos de la Canarinha que se sentía algo mareado y fue sustituido por Bento.
De esta forma, al marcharse del terreno de juego dos jugadores por golpes fuertes en la cabeza, uno cada de cada selección, Brasil y Colombia ganaron automáticamente dos cambios, además de los cinco reglamentarios.
«Los golpes en la cabeza habilitan tanto a tu equipo, como al otro a hacer otro cambio, como hubo dos cambios por golpe en la cabeza, los dos estábamos habilitados a hacer dos cambios», explicó en rueda de prensa el seleccionador de Colombia, el argentino Néstor Lorenzo.










