Vanderson y Murillo, defensas de la selección brasileña, destacaron este martes la fortaleza de Venezuela en casa, donde aún no ha perdido ningún partido en las eliminatorias sudamericanas para el Mundial de 2026, aunque confiaron en lograr la victoria.
«Jugando allí ellos son fuertes. Hemos estudiado y trabajado bastante sobre su equipo. No hay rival fácil y Venezuela no lo será, y menos jugando en casa», señaló el lateral del Mónaco en una rueda de prensa en la ciudad de Belém, donde está concentrada la Canarinha.
Brasil jugará con la Vinotinto el jueves en Maturín, en un partido correspondiente a la undécima jornada de la fase clasificatoria para el Mundial que se celebrará en México, Estados Unidos y Canadá.
La pentacampeona del mundo afronta el duelo después de haber enderezado su rumbo con sendos triunfos ante Chile y Perú, mientras que Venezuela viene de perder a domicilio contra Paraguay y empatar en su cancha con Argentina.
Vanderson adelantó que en Maturín intentarán «imponer» su ritmo de juego para «conseguir los tres puntos».
Por su parte, Murillo, por primera vez convocado con la absoluta, aseguró que el grupo está realizando un «trabajo excelente» para adaptarse «lo más rápido posible» a las condiciones que se encontrarán en Venezuela.










