La selección de Bolivia cumplió este domingo su último entrenamiento bajo la intensa humareda por los incendios en la región oriental de Santa Cruz antes de emprender un largo camino hasta Santiago donde se enfrentará el martes con Chile en la octava fecha de las eliminatorias suramericanas del Mundial 2026.
El plantel dirigido por el boliviano Óscar Villegas se trasladó el sábado en la noche desde La Paz a Santa Cruz y esta mañana tuvo una práctica en el complejo del Oriente Petrolero, en medio del humo que cubre el cielo de la mayor región boliviana que en la víspera declaró el «desastre departamental» por los incendios forestales.
Pasado el mediodía, jugadores y cuerpo técnico iniciaron un periplo que incluye una parada en Asunción, la capital paraguaya, antes de llegar a Santiago, donde el martes disputarán el partido con la Roja del argentino Ricardo ‘Tigre’ Gareca.
El seleccionador boliviano expresó su confianza en que sus dirigidos tendrán un buen desempeño pese a las sentidas ausencias de los centrocampistas Ramiro Vaca y Héctor Cuéllar por acumulación de tarjetas amarillas y del delantero Henry Vaca por lesión.
«Pese a que hay algunas bajas, pretendemos formar un buen plantel y tratar de hacer buen fútbol, que es nuestra prioridad y a partir de ello, Dios quiera, podamos conseguir un buen resultado», dijo Villegas.










