Juan José Lahuerta
Madrid, 30 oct (EFE).- Yassir Zabiri y Kylian Mbappé forman parte de dos clubes diametralmente opuestos, pero comparten una responsabilidad similar: sostener buena parte de la producción goleadora de sus equipos. El delantero del Racing ha firmado más de la mitad de los tantos del conjunto cántabro y el francés, cerca de la mitad de los del Real Madrid. Ambos, separados con diferentes trayectorias, pero unidos por una eficacia prácticamente calcada, se encontrarán este domingo en El Sardinero.
Las cifras explican la dimensión del duelo: Zabiri acumula ocho goles en las diez primeras jornadas, el 53,3 % de los 15 que ha marcado el Racing, mientras que Mbappé suma 11 de los 25 del Real Madrid, el 44 %. Entre ambos existe otra coincidencia: el atacante marroquí necesita aproximadamente 82 minutos para marcar y el francés, 81.
La diferencia del estado actual de sus carreras contrasta con la proximidad de sus estadísticas. Mbappé, campeón del mundo y de casi todo excepto de la Liga de Campeones, acostumbra a convivir con grandes registros. Es un jugador más que consagrado. Zabiri, de 21 años, encarna el descubrimiento de un delantero que llegó a Santander el pasado verano sin hacer mucho ruido y que ha necesitado apenas diez jornadas para convertirse en una de las revelaciones del campeonato.
Cedido por el Rennes francés, Zabiri comenzó la temporada a la sombra de Asier Villalibre. No fue titular hasta la tercera jornada, cuando irrumpió con tres goles frente al Elche. Después llegaron dos tantos decisivos contra el Alavés y una cuenta que no ha dejado de crecer hasta alcanzar los ocho, todos ellos sin necesidad de recurrir al punto de penalti.
Su último gol permitió al Racing remontar frente al Espanyol (2-1) y provocó un elogio rotundo de su entrenador, José Alberto López. "Tenemos que disfrutarlo, porque va a marcar una época", afirmó después del encuentro. Eso sí, también pidió prudencia con un futbolista que todavía tiene margen para evolucionar.
El objetivo de los diez goles
La progresión de Zabiri ha desbordado incluso sus propias expectativas. En su presentación se fijó el objetivo de alcanzar los diez goles durante la temporada. Apenas ha transcurrido una cuarta parte del campeonato y ya se encuentra a dos tantos de cumplir con una idea que de inicio parecía demasiado ambiciosa. Sin embargo, casi ha cumplido su pronóstico y su irrupción ha proporcionado al Racing una referencia ofensiva que empieza a resultar indispensable.
El peso de sus goles adquiere mayor relevancia por el contexto colectivo. El Racing, decimotercero con once puntos, ha encajado 26 tantos en diez jornadas. Esa fragilidad defensiva obliga a sus atacantes a multiplicar esfuerzos. Zabiri ha respondido convirtiéndose en el principal argumento ofensivo de un equipo que necesita marcar con frecuencia para compensar sus problemas atrás.
En el otro extremo de la comparación, Mbappé acaba de alcanzar una cifra redonda. Su doblete frente al Barcelona elevó a 100 sus goles con el Real Madrid en 116 partidos, distribuidos entre los 44 de su primera temporada, los 42 de la segunda y los 14 que acumula en la actual en todas las competiciones oficiales.
De ese centenar, 67 corresponden a la Liga y 25 a la Liga de Campeones. Los ocho restantes se reparten entre la Copa del Rey, el Mundial de Clubes y las dos supercopas. Su voracidad ha resistido el paso de las temporadas y continúa siendo la principal garantía ofensiva de un Real Madrid que pretende prolongar en Santander su racha de cinco victorias consecutivas.
Puskás, Cristiano, Di Stéfano y Mbappé
Su registro es el cuarto mejor de la historia del Real Madrid. Ferenc Puskás necesitó 100 partidos para alcanzar los 100 goles; Cristiano Ronaldo, 105; y Alfredo Di Stéfano, 114. Mbappé, con 116 encuentros, se colocó tras el clásico en un puesto del escalafón sobresaliente para un equipo con mucho más que un siglo de historia.
La comparación con Zabiri presenta, sin embargo, una diferencia significativa. Mbappé ha marcado dos de sus once goles ligueros de penalti, mientras que Zabiri ha conseguido sus ocho tantos en jugada. El francés dispone, además, de una estructura ofensiva con mayores recursos y de compañeros habituados a competir por todos los títulos. El marroquí asume una cuota de responsabilidad superior en un equipo que pelea por no perder la categoría.
El Sardinero enfrentará así a dos delanteros que conocen el peso del gol desde perspectivas distintas. Para Mbappé, marcar forma parte de una exigencia permanente. Para Zabiri, cada tanto alimenta una irrupción que ha sorprendido al campeonato. Uno acaba de llegar a los 100 goles con el Real Madrid; el otro está a dos de alcanzar los diez que se propuso para toda la temporada. Sus caminos y objetivos son diferentes, pero el gol ha colocado a Mbappé y a Zabiri frente a frente. EFE
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